¡Cuánto que contar! ¿Y por
donde empiezo?, lo mejor en estos casos es comenzar por el principio, así lo
más seguro es que no me deje nada relevante por el camino.
EL 1º VIAJE
Partimos desde Madrid
despidiendo a nuestra familia, momentos duros si, pero necesarios si uno quiere
avanzar en la jungla de la vida. El primer tren era perfecto, estábamos solos en el vagón,
enorme asientos y con mesas para echar unas cartas o poner el portátil (tenía
enchufes). El viaje se hizo corto, total son 3 horas. Llegamos a Salamanca a la
01:00.
SALAMANCA
¡Que bonito!, Salamanca
enamora, sobretodo si eres estudiante, llegamos en pleno jolgorio estudiantil y
no tardamos nada en sumergirnos en la noche salamanquina, recordando como
siempre su tan famoso mini “vampiro”.
El 2º VIAJE
Y a las 04:45 y con toda la
fiesta cogemos el tren que nos llevará a Coimbra. Cuanto puede uno cambiar de
estado de animo en tan poco tiempo, como dice Esther ese tren era digno de la
India, en el se montaban todo tipo de personajes. Teníamos a los típicos
portugueses pseudoeuropeos, luego a franceses y por último el portugués
gitanillo con sudadera del Benfica azul marino y que juntaba como la MIERDA con
su resto de indumentaria, total, los portugueses nunca se han destacado como
ser pioneros en moda y estilo.
Después de estar demasiado
tiempo en el tren de eurovisión como me comentó más adelante un compañero Erasmus, llegamos
a Coimbra a las 08:00.
PRIMEROS MOMENTOS DE
COIMBRA
Y aparecemos a las 08:00 en
una ciudad desconocida y sin horas de sueño, y lo más gracioso de todo esto es
que no teníamos habitación hasta las dos de la tarde. Para mí de los momentos
mas duros de mi vida, sobreviviendo en una ciudad desconocida y sin dormir.
Habitación normal, sin
lujos pero efectiva, conseguir la siesta definitiva por el hombre, esa en la
que uno se levanta y parece nacer en un mundo distinto. ¿Dónde estoy? Es lo
primero que se me pasó por la cabeza, aún lo recuerdo…
Ese día nos dio mucho por
hacer, teniendo en cuenta que llegamos un domingo y estaba todo cerrado. Nos
permitió un pequeño reconocimiento general de la Ciudad y una misión muy clara.
Encontrar piso en dos días…
¿Y COIMBRA QUE TAL?
Pues yo la llamo la ciudad
de los contrastes, ciudad bonita pero mal cuidada. Cerca del río está el
centro, obviamente mas antiguo que el resto, precioso si, pero algunas casas se
te pueden caer literalmente encima. La gente buena persona, amables y amantes del Real Madrid (como tiene que ser), no dudan en ayudarte si estás perdido. Si nos adentramos, por consiguiente en
todas sus cuestas, empieza la zona un poco mas moderna, sigue habiendo pisos
antiguos, que yo particularmente los llamo “pisos de estación” porque se
parecen a los que hay generalmente alrededor de las estaciones del tren. Y
seguimos avanzando y aparecen los primeros pisos, bonitos y bien cuidados, lo
teníamos bien claro, esa zona sería nuestra morada durante un año. El barrio Crus das Celas.
BUSQUEDA DE PISO
Una vez clarificada y
marcada en el mapa nuestro punto de morada procedemos a comprar una tarjeta
portuguesa para “chamar” a los propietarios portugueses. Ahí hay otra pequeña
odisea. ¿Si hablar con los portugueses es fácil, es como el español pero con
“sh” entre palabras? ¡Los cojones!, por teléfono el nivel aumenta pero a la 4
llamada ya uno tiene pensado que decir y que parezca una conversación fluida.
¡A MIRAR PISOS!
Tengo que decir que
tardamos una mañana en encontrar “el piso”, queríamos la zona Crus das Celas y
si podía ser en un sitio decente y con estudiantes. El 1º piso que vimos era
espantoso, cuchitril hormiguero, piso de 6 estudiantes con todo compartido. Los
electrodomésticos dignos del FallOut, postguerrista. ¿El precio? 185 euros mas
despensas, un timo que el mismo Mario Conde firmaría.
Y de repente caminando para
comer algo, nos paramos en un edificio blanco con toldos naranjas.
¡Cómo mola esos pisos!, espetó Esther. Tengo que decir que no era la primera
vez que prestaba atención a esos edificios, el día anterior caminando por las interminables cuestas destacaba
en lo alto de la montaña y pensaba que esos podían ser interesantes visitarlos.El flechazo rápido y superefectivo
, sabíamos que esa oportunidad no se podía escapar,
piso amueblado, nuevo, en buena situación, con vigilancia 24h, parking privado,
portero las 24h, sala comuna,… Por que la sala comuna es un puntazo, un sitio
con internet gratis, pantalla con home cinema, televisión por cable (¡futbol
gratis!), todo y para los propietarios. Un lujo vamos, y con una diferencia de
unos 50 euros con el cuchitril que visitamos. ¿Algo tiene que tener de malo?
Pues yo todavía no e encontrado nada, solo el perderme la oportunidad de
convivir con más Erasmus en un mismo piso, pero al final y al cabo como dice mi abuela, todos
juntos pero no revueltos.
EMPIEZA EL VERDADERO CAMINO
Y ahora estoy aquí,
escribiendo en mi aparta-love (quiero llamarlo así) en una mesa de estudios.
Empezó la cosa agitada, pero parece ser que ahora estamos caminando por el
camino recto.
En unos días comentaré que
tal me va en mi nuevo asentamientos y que zonas de farra hay buenas, por el momento hoy por la noche ya quedada de erasmus para tomar unas cervezas y conocernos. Boa tarde!!